El Sindicat de Periodistes de Catalunya elaboró hace cuatro años, a iniciativa de la sección sindical de Emisoras Municipales, un Decálogo de Propuestas para contribuir a una mayor democratización y pluralismo en los medios de comunicación municipales. En él se planteaban los criterios con los cuales se tendrían que gestionar los medios de comunicación de titularidad municipal para garantizar el pluralismo informativo. Incluso, el SPC intentó constituir una comisión en la cual los diferentes partidos que gobiernan las corporaciones locales se comprometiesen a debatir y asumir este principio del pluralismo. Esto no fue posible porque hubo partidos que en el último tramo de la negociación pusieron dificultades
La falta de compromisos públicos en la gestión de los medios de comunicación local ha hecho que la situación que viven los que en ellos trabajan, se haya ido degradando de manera paulatina. La falta de pluralismo informativo en la mayoría de medios se ha visto favorecida por las lamentables condiciones laborales de los que trabajan. Es por ello que, ante las pasadas elecciones municipales el SPC recordó a todos los grupos políticos que optaban a la representación ciudadana la necesidad de respetar los principios que emanan de aquél Decálogo y en acabar con la precariedad laboral en qué están inmersos la práctica totalidad de medios locales. No se puede pedir calidad en un medio en el cual los trabajadores están mal pagados, mal contratados y obligados en hacer de correa de transmisión del poder municipal.
1.- Precariedad laboral
La mayoría de medios de comunicación local se mueven en la más absoluta ilegalidad en cuanto a las condiciones laborales de sus trabajadores. El abuso de los estudiantes en prácticas, mal llamados becarios, es una constante en muchos de ellos. Hay emisoras de radio y televisión municipales que si no fuera por la explotación laboral de los estudiantes no podrían ni salir en antena. En los casos en qué los periodistas que trabajan tienen un salario asignado, en la mayoría de las ocasiones, es con unas percepciones muy deficientes.
Por lo tanto, uno de los retos de las nuevas corporaciones elegidas el 13 de junio es iniciar un proceso de regulación laboral que acabe con el enorme precariedad que sufren los profesionales de las medios de comunicación de titularidad municipal. En esta línea, el SPC considera que las condiciones mínimas básicas con las cuales es preciso dotar a los medios públicos de titularidad municipal son las siguientes:
1) Las corporaciones locales tienen que dotar a sus medios de comunicación del presupuesto necesario para su mantenimiento y para las retribuciones de sus trabajadores.
2) Los trabajadores de los medios de comunicación local tienen que ser incluidos en el convenio con el salario que corresponde al personal de su categoría laboral, siempre y cuando no dispongan de convenio propio.
3) A pesar de que tendría que ser una cuestión ociosa de plantear, el SPC reclama de las corporaciones locales el estricto cumplimiento de la legislación laboral, de manera especial todo cuanto afecta a la situación contractual de los trabajadores
4) A pesar de que también tendría que ser una cuestión ociosa de plantear, el SPC reclama el respeto de las leyes en cuanto a la libertad sindical, el derecho a la sindicación y a disponer de representación sindical, cosas que en una buena parte de medios de comunicación local no sucede.
5) Los estudiantes en prácticas sólo tendrían que ser utilizados para aquello que realmente son, estudiantes en prácticas, y no lo tienen que ser para cubrir puestos de trabajo estructurales.
2.- Defensa del Pluralismo
El Sindicato sigue asumiendo el Decálogo de propuestas para contribuir a una mayor democratización y pluralismo a los medios de comunicación municipales adoptado años atrás. La precariedad laboral que sufren la mayoría de los trabajadores de los mediados de titularidad municipal les impide defender su independencia informativa ante las presiones políticas a las que son sometidos de manera reiterada. Lo más grave del caso es que las defensas que los partidos políticos hacen del pluralismo informativo cuando se trata de criticar la manipulación informativa en los medios públicos de titularidad autonómica o estatal se disuelve como un azucarillo cuando se trata de gestionar a los que dependen de la administración municipal. Es por ello que es preciso recordar el Decálogo citado y desde el SPC instamos a todos los partidos a defender sus principios.
PRIMERO.- Los ayuntamientos deben garantizar la libertad de expresión y el pluralismo de opiniones, amparados en la Constitución, en los medios de comunicación que dependen de ellos. Las corporaciones locales velarán por estos derechos y establecerán mecanismos adecuados que los garanticen.
SEGUNDO.- La dirección de estos medios, fundamentalmente de las radios y televisiones públicas, no tienen que coincidir con la dirección del gabinete de prensa del Ayuntamiento respectivo, ni tienen que tener dependencias de orden jerárquico con este. Esta diferenciación contribuirá a dar a los ciudadanos una imagen mucho más plural de las radios y de los otros medios de comunicación municipales, ya que los objetivos y el talante de los gabinetes de prensa no coincide necesariamente con las tareas de información.
TERCERO.- Los órganos de gestión de estos medios de comunicación, además de las diferentes formaciones políticas representadas en cada municipio, tienen que tener en cuenta la participación de las organizaciones ciudadanas mediante una representación nombrada por las asociaciones o entidades más destacadas del municipio y consensuada por las fuerzas políticas representadas en el ayuntamiento-.
CUARTO.- Como cualquier medio de información, los periodistas de los medios públicos locales tienen que gozar de un estatuto de redacción que garantice su ejercicio profesional. Este estatuto será acordado con los trabajadores y aprobado por el pleno de la corporación. El ayuntamiento, o el ente en quién se delegue la gestión de la radio municipal, garantizará la plena aplicación de esta normativa de control democrático de la información y la hará cumplir.
QUINTO.- Los ayuntamientos tienen que mostrar una consideración especial hacia todos los medios de comunicación local y ayudarles en sus funciones, facilitando la información que pidan, especialmente aquella que tenga un carácter público.
SEXTO.- Los ayuntamientos tienen que dar participación a los trabajadores y trabajadoras de los medios públicos de comunicación local en sus órganos de gestión, a través de la representación del comité de redacción o de otro tipo de representación escogida democráticamente, como, por ejemplo, la sindical
SÉPTIMO.- En periodos de especial trascendencia en la vida política, los partidos que concurran en las elecciones y tengan representación en la localidad, establecerán los criterios que ha de aplicar la dirección de la emisora en la distribución de los espacios gratuitos y las líneas de cobertura informativa de la campaña. Igualmente, se tendrá que facilitar sobremanera, de forma rápida y eficaz, la tarea de la Junta Electoral correspondiente para que vele por la buena marcha de la campaña electoral en los medios de comunicación local.
OCTAVO.- Los procesos de selección de personal en los medios públicos de comunicación local tienen que ser completamente transparentes y tienen que permitir la igualdad de oportunidades, evitándose en todo caso utilizar criterios diferentes a los de la profesionalidad reconocida para cubrir los cargos.
NOVENO.- Los medios de comunicación local tienen la obligación de abrirse a la participación de los ciudadanos para ejercer una tarea dinamizadora de la vida pública de la localidad.
DÉCIMO.- Los trabajadores y trabajadoras de estos medios respetarán el Código Deontológico de la profesión aprobado por el Colegio de Periodistas de Catalunya y proclamado por el II Congreso de Periodistas Catalanes.

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