La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha condenado, en un comunicado hecho público el pasado 23 de enero, “una cultura de negligencia e indiferencia” hacia los asesinatos de periodistas, que está convirtiendo el ejercicio del periodismo en más peligroso que nunca. La FIP dice que el año pasado murieron 150 periodistas y trabajadores de los medio, el número más alto hasta ahora, y ha advertido que la situación será todavía peor si los líderes políticos no actúan para llevar los culpables ante la justicia. En la presentación del informe de la FIP Persecución y tragedia, sobre los incidentes de los medios durante el año pasado, el secretario general de la organización, Aidan White, criticó los gobiernos que no se toman seriamente el asesinato de los reporteros. “En más del 90% de los casos las autoridades ni siquiera hacen una investigación real, y sólo un reducido número de criminales van a juicio”, dijo.

White asegura que las causas de esta situación son “una combinación de corrupción policial y judicial, incompetencia e indiferencia política que hace que cada día sea época de cacería hacia los trabajadores de los medios”. El secretario general de la FIP añade que la impunidad en los asesinatos de periodistas “continúa siendo un escándalo intolerable hoy en día y la verdad es que incluso algunos gobiernos democráticos cierran los ojos a la crisis de la violencia contra los medios”, acusa White. El informe de la FIP dice que 2005 fue un año con muchos ataques y tragedias. Casi 89 de los asesinatos corroborados fueron periodistas y trabajadores de la prensa que perdieron la vida “en ejercicio de su profesión”, muchos de ellos muertos a manos de personas que trabajan en bandas políticas o criminales. 61 más murieron mientras cubrían un desastre al cual estaban asignados (48 en un accidente aéreo en Teherán, en un momento en qué se está planteando la seguridad del transporte aéreo militar cuando se viaja).

La FIP pagó el año pasado cerca de 100.000 euros del Fondo de Seguridad Internacional de la Federación para dar ayuda humanitaria a las víctimas de los medios y sus familias. El Instituto Internacional de Seguridad de las Noticias, una asociación de colectivos de trabajadores de los medios, está haciendo una intensa campaña por cambiar hacia una cultura de la seguridad en la organización y el funcionamiento de los medios. La FIP planea organizar protestas mundiales el 8 de abril para exigir más acción contra la impunidad; esta fecha es el aniversario del ataque hace tres años al Hotel Palestina, un centro de los medios en Bagdad dónde perdieron la vida los periodistas Taras Protsyuk, de Reuters, y José Couso, de Tele5. Otro reportero, Tareq Ayyoub, murió el mismo día cuando las fuerzas de los EE.UU. bombardearon las oficinas de Al Jazeera en la ciudad.

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