Cuando se cumplían seis meses desde que Marc Marginedas había sido secuestrado por grupos armados en Siria y tres días después de su liberación –el pasado domingo día 2– los trabajadores del grupo Z han salido de nuevo a la calle como cada miércoles, a las cinco de la tarde, a la puerta de El Periódico. Lo han hecho para celebrar el regreso del periodista catalán pero para recordar que todavía hay otros que no han recuperado su libertad, como son el caso del reportero de El Mundo, javier Espinosa, y del fotógrafo freelance Ricard Garcia Vilanova, así como de cerca de una cincuentena más de informadores retenidos por sus captores. Quién lo ha explicado así ha sido Ana Sofía Cardenal, prima de Marc, que ha agradecido en nombre de la familia el apoyo de los trabajadores del diario, en especial de los jefes inmediatos de Marc, así como de las personas y organizaciones que han participado en las concentraciones hechas desde el mes de septiembre hasta ahora.

La concentración de hoy ha coincidido con la presentación en Madrid del comité de apoyo a los periodistas españoles todavía secuestrados, en especial de Ricard Garcia Vilanova, que al ser freelance no tiene detrás ninguna empresa que en estos momentos le cubra las espaldas desde el punto de vista económico. Por esta razón, este comité impulsará la publicación de un libro con varios de los trabajos de este fotógrafo, especialmente de Libia, donde Ricard había ido para cubrir la guerra que hace unos meses castigó este país. El Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC) así como la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) han anunciado su intención de colaborar en esta campaña. Las dos organizaciones llevan defendiendo desde hace años la regulación de la figura del periodista a la pieza –el caso de Ricard– puesto que su desprotección social lo deja indefenso ante cualquier eventualidad, como sucede actualmente. García Vilanova es el ejemplo en su vertiente más dramática de las graves consecuencias que conlleva la desregulación de esta figura esencial en el periodismo, a diferencia de lo que sucede en una gran mayoría de países.

El SPC ya expresó su satisfacción por la liberación de Marc cuando este trascendió el pasado 2 de marzo. El sindicato ha estado presente en todas las concentraciones convocadas por los compañeros de Marc y felicita especialmente su familia por haber puesto fin a su sufrimiento.