La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha condenado las represalias contra Wikileaks, y acusa a Estados Unidos de atacar la libertad de expresión tras presionar al servidor en el que se alojaba Wikileaks y obligar al cierre de la página.

El servidor Amazon.com ha bloqueado el acceso a Wikileaks tras las críticas por parte de las autoridades norteamericanas por las revelaciones políticas y diplomáticas. Estas revelaciones han permitido el acceso sin precedentes a informaciones detalladas procedentes de fuentes norteamericanas que implican a personalidades públicas de primer rango.

“Es inaceptable que se intente negar el derecho de los ciudadanos a saber”, dijo Aidan White, Secretario General de la FIP. “Estas revelaciones pueden ser molestas en sus detalles, pero también denuncian la corrupción y el doble rasero en los asuntos públicos, lo que es digno de conocimiento al público. La respuesta de los Estados Unidos es desesperada y peligrosa, ya que va contra los principios fundamentales de la libertad de expresión y la democracia.”

La FIP no ha adoptado posición alguna sobre la publicación de cientos de miles de documentos internos que han ocupado los titulares de todo el mundo estos días, pero ha dado la bienvenida a la decisión de Wikileaks de utilizar los canales de periodismo más respetados como Der Spiegel, The Guardian, The New York Times, Le Monde y El País para filtrar la información.

“Esta información es tratada con seriedad por los periodistas y profesionales que son conscientes de sus responsabilidades tanto hacia el público como para las personas involucradas en estas revelaciones,” dijo White. “Es simplemente insostenible afirmar que amenaza la vida de las personas señaladas en los documentos. La única víctima aquí es una cultura de secretismo que durante mucho tiempo ha escondido los aspectos desagradables de la vida pública bajo la alfombra”.

La FIP también está preocupada por la situación de Julien Assange, fundador de Wikileaks y de Bradley Manning, el soldado estadounidense en Irak supuestamente origen de las filtraciones y que se encuentra bajo arresto. Los dos hombres son el blanco de una creciente campaña política llevada a cabo por funcionarios y políticos de derechas.

Assange se ha visto obligado a entrar en la clandestinidad y es objeto de una investigación policial sobre denuncias de delitos sexuales en Suecia. La FIP considera que los llamamientos de la extrema derecha, entre ellos los de la ex candidata republicana Sarah Palin, a que se ejecute a Manning y se persiga a Assange por espionaje demuestran una intolerancia y un espíritu de persecución peligrosa no sólo para ambos sino también para todos los periodistas que investigan sobre los asuntos públicos.

“La FIP y sus miembros apoyan los derechos de los denunciantes y la información responsable en el interés público”, dijo White. “La reacción exagerada de los políticos y sus aliados ha demostrado que no entienden la importancia histórica de estos acontecimientos. El derecho de los ciudadanos a ser informados es algo que no puede ser ignorado voluntariamente. Los líderes políticos han de acostumbrarse a los periodistas que se imponen el deber de trabajar de manera equitativa, precisa y respetuosa por los derechos de todas las partes en el interés público.”

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