Aprovechando la celebración este año del 100 aniversario del Día Internacional de las Mujeres, el Parlamento Europeo llevó a cabo una serie de actividades alrededor del 8 de marzo, una de las cuales fue el Taller para periodistas sobre Mujeres y Liderazgo. Fue una buena ocasión para intercambiar opiniones entre miembros del Parlamento, empresarias y periodistas procedentes de los diversos países de la Unión Europea sobre la presencia y las dificultades de las mujeres europeas para acceder a puestos de responsabilidad en los sectores públicos y privados. Y es que, aunque las mujeres son ya el 60% de las licenciadas universitarias en toda Europa y la mitad de la fuerza de trabajo, aun están sub-representadas en los puestos de toma de decisiones, ya que sólo un 10% de los miembros de los consejos de empresas en Europa son mujeres y sólo el 3% de las grandes empresas están dirigidas por mujeres.

Precisamente, el informe presentado en la sesión plenaria del Parlamento Europeo el mismo 8 de marzo sobre La Igualdad entre hombres y mujeres en la Unión Europea 2010 (2010/2138 (INI)), destaca el ejemplo de Noruega, donde desde el 2003 se ha aplicado con éxito una política de cuotas para asegurar la paridad en los consejos de administración de las empresas (se ha pasado de un 25% de consejeras en un 40%) y se propone a los Estados miembros que tomen medidas eficaces, como cuotas, para garantizar una mejor representación de las mujeres en los órganos de decisión de las empresas. También insiste en la necesidad de que los Estados miembros adopten medidas por la vía legislativa que fijen objetivos vinculantes para garantizar la presencia equilibrada de mujeres y hombres en los puestos de responsabilidad de las empresas, la administración pública y los órganos políticos.

No se puede olvidar tampoco la situación de desigualdad laboral de las mujeres europeas; los datos más recientes son claros: el 17% de mujeres se encuentran en situación de pobreza, hay un 31% de mujeres con trabajo a tiempo parcial ante un 8% de los hombres y, como media, las mujeres ganan de sueldo un 17% menos que los hombres. Por ello, el informe aprobado por el Parlamento Europeo hace especial énfasis en la lucha contra la desigualdad de género en el ámbito laboral, en la llamada para elaborar programas profesionales y sectoriales de igualdad entre hombres y mujeres con base legislativa, iniciados y controlados los interlocutores sociales.

Debate abierto

El taller, pues, se centró en gran medida en la discusión sobre la necesidad de introducir o no cuotas obligatorias de mujeres en los estamentos de dirección de las empresas e instituciones y, aunque se mostró que las medidas voluntarias tomadas hasta ahora no han funcionado, parece que la Comisión Europa todavía no se ha planteado este tipo de legislación; según declaraciones de su vicepresidenta, Viviane Reding, responsable de Justicia, Derechos fundamentales y Ciudadanía, “hay que dejar todavía un margen de tiempo a las empresas para que promuevan la presencia de más mujeres en los puestos de decisión, si dentro de un año vemos que no se ha avanzado, nos plantearemos si es necesario imponer medidas legales obligatorias “.

Tampoco la opinión pública europea parece estar muy a favor de las cuotas, según los datos de la encuesta especial del Eurobarómetro de marzo de 2011 (EB 75.1) sobre mujeres y toma de decisiones, ante la pregunta sobre cuáles serían las medidas más efectivas para asegurar el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad en las empresas y los altos niveles de la administración pública, un 44% de los encuestados piensan que hay que promover que las empresas y administraciones públicas tomen medidas voluntarias con el fin de fortalecer la igualdad mujeres-hombres como códigos de buenas prácticas, frente a sólo un 19% que piensan que se deberían imponer cuotas por ley.

La postura mayoritaria de las parlamentarias y empresarias participantes en el Taller era favorable a las cuotas; según Rebecca Harms, copresidenta del Grupo Parlamentario de los Verdes, “antes no, pero ahora estoy a favor de las cuotas, es la única manera de que las mujeres cualificadas lleguen a puestos de responsabilidad”. Según Rodi Kratsa-Tsagaropoulou, vicepresidenta del Parlamento Europeo, “las cuotas deben ir acompañadas de otras medidas y se asegurará que las mujeres estén representadas en todos los estamentos de las empresas, también en los comités de empresa y en las delegaciones sindicales “. La mayoría de las ponentes coincidieron en que las cuotas supondrían una medida temporal y de implantación no de golpe, sino progresiva y que, como expresó la consultora en negocios en Asia, la alemana Hanne Seelman-Holzmann, “si no se cambian las convicciones tradicionales y los roles sociales de las mujeres, las cuotas no harán nada. “Por su parte, Isabella Lenarduzzi, Directora de JUMP, una entidad con sede en Bélgica que se dedica a promover el avance de las mujeres en la economía, fue contundente: “Ya hay cuotas para todo en la Unión Europea: por nacionalidad, por partidos … porque no una para las mujeres?”

En definitiva, un debate abierto en el que se quiere implicar también a la opinión pública europea a través de la labor de periodistas y medios de comunicación ya que, según la periodista francesa Isabelle Germain, “en los medios se sigue dando una imagen estereotipada de las mujeres y hay poca cobertura de ciertos temas, como este del acceso de las mujeres a puestos de decisión “. El balón también está ahora en nuestro campo.

Elena Tarifa

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