2010 ha sido otro año sangriento para los periodistas en África. Continúan sufriendo diversas formas de represión violenta, incluida la amenaza de ser asesinados por practicar su profesión. Con una cifra de 16 muertos, de los que 11 fueron asesinados en ataques directamente dirigidos contra ellos. Las perspectivas para la libertad de prensa son sombrías en este continente.

También ha habido un acusado incremento de la represión hacia los medios en ciertos países; mientras, otros han intensificado sus esfuerzos para restringir la libertad de los periodistas. El asesinato premeditado de periodistas es el modo más drástico de silenciarlos. Nigeria encabeza la lista de los países con más periodistas asesinados, seguido por Somalia y Uganda, donde la violencia contra los medios ha alcanzado niveles sin precedentes. Contribuye a ese panorama sombrío, el hecho de que haya habido más asesinatos en Angola, la República Democrática del Congo y Ruanda.

La inseguridad de los periodistas en 2010 se exacerbó por las amenazas de procesos penales. Burundi ha sido el segundo país de África que ha acusado a un periodista de “traición”, simplemente por practicar su profesión. Jean-Claude Kavumbagu de la publicación en línea Netpress se enfrenta a acusaciones de traición en Bujumbura en un caso con móviles políticos. Los periodistas cameruneses, incluidos los líderes del Syndicat National des Journalistes (SNJC, Sindicato Nacional de Periodistas) se enfrentan a agotadores procesos legales, en los que están implicadas poderosas personalidades, después de revelar información secreta del gobierno que era de interés público. Senegal no lleva mejor camino desde que el periodista Abdoulatif Coulibaly, de la Gazette, fuera condenado y multado con unos 40.000 $ en una demanda interpuesta por el hijo de un ministro. La FIP expresó su preocupación seria por el bienestar del periodista tunecino Fahem Boukaddous, corresponsal de Dialogue Tunisien, cuya salud se deterioró en la prisión donde cumplía condena de cuatro años. Boukaddous ha sido liberado, entre otros presos políticos, por la presión y las manifestaciones de los ciudadanos de su país que han puesto fin al régimen de Ben Alí.

Miramos hacia la renovada violencia, que supone detenciones arbitrarias de periodistas, en Zimbabue. Ahí incluimos al Presidente del Sindicato de Periodistas, Dumisani Sibanda. Es una manifestación más de la intolerancia de los agentes de seguridad y de los poderes políticos, hostiles a la práctica de un periodismo independiente. Las reformas de amplio alcance propuestas en Zimbabue, como parte del acuerdo entre el ZANU-PF y el MDC, no se han puesto en práctica. Sorprendentemente Sudáfrica está proponiendo un Proyecto de Ley de Protección de la Información que ha sido ampliamente criticado y muchos de los medios afectados van a apelar ante los tribunales.

El clima imperante de impunidad por los delitos contra los periodistas que cuentan la verdad, exponen la corrupción y la inestabilidad política, constituye la mayor amenaza a la seguridad de los periodistas en África. Ni un solo crimen contra periodistas ha sido investigado ni sus autores perseguidos en el continente. Eritrea sigue siendo la mayor cárcel para los periodistas africanos.

A pesar de esa realidad brutal, la Federación de Periodistas Africanos (FPA) señala que 2010 termina con alguna evolución positiva. En primer lugar, la FPA felicita a la Presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, por rubricar la Ley de Libertad de Información, el paso más significativo de este género en la historia de África. En segundo lugar, la FPA ha alcanzado algunos éxitos en sus esfuerzos por promover la creación de un entorno seguro para los periodistas. En parte, se debe a la presión de la Comisión de la Unión Africana y de sus estados miembros para que adopten una política continental de seguridad y de protección de los periodistas. En tercer lugar, se ha organizado en Yibuti, en colaboración con la FIP, el primer curso de formación para capacitadores de las asociaciones y sindicatos de periodistas miembros de la Asociación de Periodistas del Este de África. Los recién cualificados capacitadores serán la punta de lanza en la toma de conciencia sobre la seguridad, en los países del este de África, a través de futuros programas en los que entrenarán a más de 200 periodistas.

Omar Faruk Osman
Presidente de la Federación Africana de Periodistas

(Texto para la FIP- traducido por Paco Audije)

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