Continua el esperpento de la Junta Electoral, que hace y deshace sin ninguna base legal
Efectivamente, el esperpento continua, y sería cómico si no fuera dramático. Para el derecho a la información de la ciudadanía y, por lo tanto, para el libre ejercicio de la profesión periodística. Los partidos políticos, que aún no han sido capaces de consensuar un modelo independiente de medios públicos que les aleje del control –siempre tentador- de los gobiernos de turno, continuan de momento con las suspicacias mútuas tanto si están en el gobierno como en la oposición.